viernes, 20 de abril de 2012

LOS CORREPONJALES EN EL 10KM. DE ASTORGA

    El pasado Domingo 15 de Abril se disputó en Astorga la III edición de la carrera de Santo Toribio. Como no podía ser de otra manera, nuestro Club estuvo presente en la tercera prueba de la Copa Diputación con 19 corredores haciendo que los "Correponjales" sigan ocupando la cuarta posición a tan solo 3 puntos del tercer clasificado y subiendo dos de nuestros corredores a lo más alto del podium en sus respectivas categorías. Estos fueron Jose Manuel en Veteranos M55 y Esther en Senior Femenina; enhorabuena a los dos!!!


 -Esther 1ª Senior Femenina-


    Destacar también el debut en el equipo de uno de nuestros socios y vecino de Quintana de Raneros como es Jose "Rajón", consiguiendo acabar la carrera con muy buenas sensaciones y con ganas de que llegue la siguiente.
 -Rajón durante la carrera-

     A continuación os dejamos la clasificación de cada uno de nuestros corredores:


CLASIFICACION CORREDORES DEL CLUB DEPORTIVO LOS PONJALES   10KM. ASTORGA 2012
Posicion Dorsal Nombre                                                      Puesto Categoria      Tiempo                 Ritmo Km
71           6055      DIEGO LOPEZ ALVAREZ                                ABSM‐ 41            0:39:23                 0:03:57
79           6515      RICARDO ANTONIO PRIETO MONJE       ABSM‐46              0:39:45                 0:03:59
82           6180      HECTOR MANUEL LLAMAZARES            ABSM‐48             0:39:56                 0:04:00
83           6069      JOSE MANUEL RAMOS DOBON                  M55M‐1              0:40:05                 0:04:01
86           6047      ANTONIO JAVIER MARTIN PEREZ             M50M‐5              0:40:16                 0:04:02
87           6051      JUAN LUIS DE CASTRO VALLADARES    ABSM‐ 50            0:40:17                 0:04:02
101         9006      ESTHER RAMOS MARTINEZ                       ABSF‐ 1                0:40:31                 0:04:04
110         6514      ANDRES RAMOS PANIZO                            ABSM‐63             0:40:47                 0:04:05
119         6050      LUIS ALBERTO CASTELLANOS FUERTES  ABSM‐68           0:41:08                 0:04:07
132         6045      FRANCISCO JAVIER GONZALEZ BAJO     M40M‐38            0:41:50                 0:04:11
175         6060      FRANCISCO VALLVERDU BAENA               ABSM‐92             0:43:43                 0:04:23
189         9005      DIANA FERNANDEZ LOPEZ                         ABSF‐4                 0:44:10                 0:04:25
246         6066      FRANCISCO CASTILLO ROBLES                  ABSM‐123          0:46:20                 0:04:38
279         6062      RAUL ALEGRE GONZALEZ                            ABSM‐138          0:48:07                 0:04:49
320         6046      JESUS ALEJANDRO CALLE GONZALEZ     M40M‐ 97           0:50:33                 0:05:04
332         6048      JORGE HEVIA RODRIGUEZ                              M40M‐102         0:51:18                 0:05:08
333         6049      IÑIGO FERNANDEZ SALEGUI                         M40M‐103         0:51:18                 0:05:08
334         10           JOSE ÁNGEL  FERNANDEZ RODRIGUEZ   M40M‐ 104        0:51:22                 0:05:09
339         105         ALBERTO GONZÁLEZ GONZÁLEZ              ABSM‐165          0:51:32                 0:05:10

    Para ver algunas fotos de la carrera click aquí.
    La clasificación general aquí.
    Y así van las clasificaciones de la Copa Diputación. Pincha aquí.
    
    En cuanto al "CuentaPonjales", que son los Km recorridos por cada corredor en las 2 competiciones de nuestra provincia (Liga de Cross y Copa Diputación), actualmente se encuentra así:
-pincha sobre la imagen para aumentar su tamaño-

    Recordamos que quien más Km. acumule a final de temporada, tendrá premio...   

    La próxima cita de nuestro equipo en esta competición será el próximo 13 de Mayo con la Media Maratón de Benavides y para este fin de semana, cinco "correponjales" recorrerán las calles de Madrid en una de las Maratones más importantes a nivel nacional. Mucha suerte a todos!

viernes, 6 de abril de 2012

"CUENTOS DEL PUEBLIN 2"


LA PROCESIÓN DE LA BUENA MUERTE II

 
Cari, fiel conservadora de los cánticos, repartió los papeles del rosario a los hombres incluido el señor párroco. Así que, finalizada la primera parte de la celebración, todo se acomodó para que diera comienzo el rosario. Los hombres que no dispusieran del papel debían unirse al coro de mujeres con el estribillo. Los hombres que portaran los faroles y las cruces también debían conformarse con el estribillo ya que nadie se sabía de memoria las cincuenta estrofas del rosario.

         Desfilaron los faroles. Tras ellos la cruz. Detrás el sacerdote, en medio, solo. Luego la segunda cruz, portada por el Abad, esa que sólo sale el día de Viernes Santo. Y siguiendo al cortejo principal, el pueblo. Los hombres con los papeles. Y comenzó en la puerta de la Iglesia el primer misterio. Inician los hombres el cántico:
Por la jornada que hiciste
del cielo al mundo a salvarnos.

         Contestan piadosas las mujeres:
Danos, Señor, buena muerte,
por tu santísima muerte.

         Va desfilando el primer misterio. Llegan a la sexta estrofa sin altercados dignos de mención. Todavía la procesión va bastante junta. Se ha metido por la calle de los Corralones cuando va en trance de finalizar el primer misterio pero “la entrada en Jerusalén” es dispar. Ya se ha destacado en la parte delantera la voz bien timbrada y entusiasmada de un convencido. Detrás de la cruz quedan los otros hombres con papel, entre ellos alguno que procesiona con toda la voluntad del mundo pero con su sordera inmisericorde, que ni en día tan santo se apiada de él. Y se descabala un  poco el cántico:

Por la muy solemne entrada
que hiciste en Jerusalén.

         Cuando el solista ya está en “Jerusalén”, el otro todavía no ha llegado a la “entrada”. Las mujeres comienzan a mirarse y esperan, pacientes a que los hombres más retrasados finalicen y entonan, bien acompasadas el estribillo. Pronto llega el final del primer misterio; el desajuste es evidente pero corregible gracias a la paciencia y potencia cantarina de las mujeres. Todo se arregla un poco más cuando hombres y mujeres cantan juntos la estrofa final del misterio:

María, Madre de Gracia,
Madre de Misericordia,
líbranos del enemigo
en nuestra última hora.

         El cura está un poco sorprendido. Este rosario cantado por las calles es novedad para él pero confiado en la sapiencia de los más veteranos del pueblo pensó que todo iría de perlas y no es así. En esta procesión no hay manera de que canten todos a coro y esto es un desbarajuste.
         Cuando el cortejo inicia el segundo misterio

Por la oración que en el huerto
hiciste a tu eterno padre.

el grupo se estira y gira abandonando la calle de los Corralones y entrando en la Calle Mayor. Los primeros y los últimos no se ven y no se oyen. El cura comienza a mirar a derecha y a izquierda, cada vez más perplejo de ver a los procesionantes decididamente perdidos. Ya ni las mujeres pueden arreglar esto. Tienen que brindar el estribillo a uno de los grupos, al que va más retrasado.
         El cura se encuentra solo en medio de su pequeño desierto. No canta, no se detiene, no osa parar la procesión y organizar al personal y le invade la sensación de caminar en medio de un caos. El desajuste crece con cada estrofa. Ahora ya unos hombres están en una estrofa y otros comienzan ya la siguiente. Cada uno enfrascado en su papel y en su quehacer, convencido de ir al paso marcado por la letanía cantarina.
         El párroco mira al Abad, que camina ensimismado sujetando la cruz y entonando el estribillo también a destiempo. No hay manera de arreglar el estropicio. Le invade una sensación de hilaridad que contiene a duras penas. “¿Será posible que nadie ponga orden en este desconcierto?” Intenta inquirir con la mirada a los portadores de los faroles, quienes, a su vez, miran para adelante concentrados en la dignidad de su tarea y también canturrean el estribillo a “su tiempo”. El cura no puede más. Es un desaguisado mayúsculo. Debe hacer un esfuerzo supremo por contener un estallido violento de risa. Lo contiene a duras penas. Levanta el “nuevo librito que contiene el rosario de la Buena Muerte añadido con Los Sacramentos, el Padre Nuestro y el Ave María, en verso” hacia su cara y se tapa un  poco con él. Así, protegido, suelta una carcajada ya incontenible. Se tapa un poco más. No se atreve a dejarse ver. Pero el reto de que alguien cante al mismo tiempo, de un mínimo coro, se hace insostenible. Las oleadas de versos, estrofas y estribillos, se suceden como en un mar embravecido; todos se mezclan. Y en este batiburrillo de voces ya no hay forma de contenerse. Don Germán, resuelto a no morir en ese mismo instante de la congestión que le estaba produciendo contenerse estalla en una nueva carcajada escondido bajo el librito pero, aunque queda ahogada por su propia discreción, es perceptible por aquellos más cercanos.
La procesión se detiene en cada misterio y el cura debe pronunciarlo y rezar el padrenuestro antes de entrar en los cánticos siguientes. Le pilla al cura la parada en medio del sofoco de la última carcajada. Se recupera  como a hurtadillas, se frota los ojos llenos de lágrimas, y realiza su labor sagrada con la seriedad que le permite el respiro brindado por el silencio de los procesionarios.  Los últimos misterios inician su andadura y él ya no espera nada, sólo que pueda mantenerse con dignidad en su sitio central de la procesión y que no haya sido demasiado palpable su divertimento en medio del rosario de “la buena muerte”.
Al llegar de nuevo a la puerta de la Iglesia, los caminantes se agrupan y entra la última estrofa a tiempo para la mayoría de ellos.

Por la gloria que posees
a la diestra de Dios padre.

Danos señor buena muerte
y tu santa bendición. Amén.

         Con el “amén” final y en medio de un suspiro de alivio el celebrante despide el rosario sin hacer comentarios. Los feligreses se miran unos a otros y todos se culpan entre sí. Nunca un rosario de la “buena muerte” produjo tanta risa. El alma de la gente, a medias sobrecogida y a medias solazada, se retiró prudentemente a los adentros de cada uno.
                                                           FIN




José Luis Alonso Díez (Pepín)
6 de abril de 2012